Las mujeres continúan estando infrarrepresentadas en los oficios de construcción, aunque cada vez más alumnas se forman en albañilería, revestimientos, pintura y otras especialidades.
El acceso a formación práctica, equipos adecuados y entornos de aprendizaje respetuosos permite desarrollar las mismas competencias profesionales. La capacidad técnica depende de la preparación y la experiencia, no del género.
Dar visibilidad a alumnas, formadoras y profesionales ayuda a eliminar estereotipos y abre nuevas oportunidades laborales en un sector que necesita personal cualificado.